¿Desde cuándo no volteas a ver el cielo en la noche?,
¿has notado que al paso de los años las estrellas brillan menos?

Bienvenido a la noche
El brillo de las estrellas y de los elementos del cielo nocturno están gradualmente desapareciendo, no necesariamente por la contaminación lumínica, desaparecen principalmente por la indiferencia.
El progreso y estabilidad que tenemos como humanidad tuvo como principio ver el cielo nocturno. Con ello nuestros antepasados entendieron el primer patrón repetitivo: las estrellas se mueven de la misma manera cada año. Con ese gran descubrimiento se comprendieron las temporadas y, con ello, la agricultura y casi al mismo tiempo la religión.

El cielo nocturno es uno de los más grandes patrimonios de la humanidad que puedan existir, no solo por todo este avance que han creado, sino porque aún en la actualidad todavía no terminamos de entenderlo. Cada noche el cielo nocturno le da la oportunidad a cualquier ser humano de voltear a ver la mejor ventana que pueda tener nuestro planeta hacia el universo.
El primer registro de oscuridad en México
Medir y registrar la oscuridad de un cielo nocturno tiene por primera vez en la historia de México un parteaguas de lo que aún podemos observar y dónde lo observamos. Los lugares con cielos oscuros son desvalorados porque simplemente pasan desapercibidos.
Si estás aquí esta noche, tu presencia forma parte de esta gran historia, eres un testigo de lo que hubo alguna vez y de lo que se pudo observar con estas hermosas fotografías.
Mediante tu presencia, el punto de vista fotográfico de cada uno de los expositores y los aventureros que forman esta hermosa exposición, podemos darle a la sociedad mexicana del futuro una medición de los patrimonios naturales que existen en este año y que están a punto de perderse por el simple hecho de no tomarlos en cuenta, como es la simplicidad de darnos una pausa para ver las estrellas.
El Silencio

La zona del silencio
Comprende un área donde colindan los estados de Coahuila, Durango y Chihuahua, su ecosistema es árido con diversas poblaciones endémicas de reptiles como la tortuga del desierto y plantas como el nopal violáceo; fue declarada reserva de la biósfera en el año de 1974 y algo muy interesante de este lugar es que se encuentra por debajo del nivel del mar, o sea, en su mayoría es un bolsón.
La zona más obscura y menos explorada se encuentra en el estado de Coahuila, en el municipio de Francisco I. Madero; este lugar es donde podemos encontrar un valle espectacular con dunas de arena llamadas de magnetita.
El silencio
Nuestra experiencia comenzó cuando fuimos a tratar de medir el sonido del valle, por primera vez pudimos percatar que existe un silencio muy característico y fue impresionante conocerlo ya que nunca habíamos percibido un valle en completo silencio.
¿Qué causa el silencio?
La ausencia de flora disminuye significativamente los sonidos naturales, nuestro estudio reveló que posiblemente la magnetita también contribuye a reducir las microondas y que el efecto de ser un bolsón provoca este característico silencio que no se compara con ningún otro lugar en todo el continente americano o en el mundo.
Las frecuencias del valle de la zona del silencio
Existen frecuencias de sonido que no podemos escuchar, pero que si podemos sentir, y esas frecuencias reducen el ritmo cardiaco estimulando de una manera diferente nuestra sangre al cerebro, provocando las condiciones de un descanso reparador causando sentimientos más positivos como la empatía y contribuyendo a una mejor toma de decisión en situaciones difíciles o en su caso de estrés.
El efecto a los seres vivos
Se han realizado estudios en donde los resultados muestran que el ruido provocado por la actividad humana afecta considerablemente la salud. El estrés y sus enfermedades no son provocadas en un 100% debido a las exigencias y sobrecarga de estimulación que tiene una ciudad, se prolifera por los ruidos y ambientes sonoros que provoca una ciudad. Si existe un ambiente sonoro adecuado o una textura de un ambiente natural para simplemente estar, garantizamos una reducción de ansiedad y especiales condiciones para mejorar la salud mental.
La demencia, las adicciones y la histeria colectiva son enfermedades que avanzan cada vez más en México, es fundamental conocer algunas buenas herramientas que contribuyen a mejorar las condiciones de estas como en este caso las frecuencias de la naturaleza, o texturas sonoras que tiene el desierto.
Las 5 fases del sueño
El ruido existe hasta cuando dormimos y lo relacionamos con nuestros pensamientos en un estado de sueño profundo, nuestro tronco cerebral mantiene activo nuestro corazón regulando nuestra respiración y provocando el movimiento involuntario de los ojos. A esta fase se le llama REM por sus siglas en ingles “rapid eye movement” (movimiento ocular rápido). Pero llegar a esta fase en condiciones de ruido no siempre es tan sencillo ya que nuestro cerebro manda un mensaje de advertencia provocando que nuestro cuerpo se acostumbre a estar alerta, ocasionando problemas serios de salud mental a corto y largo plazo.
En muy en corto plazo (al día siguiente de una noche sin REM) influye en nuestro estado de ánimo, falta de empatía y problemas de ansiedad que marcan una diferencia de salud mental a la semana, el mes y obviamente a los años.
Introducción a la obscuridad
Como un valor natural y cultural
El movimiento de rotación de la tierra nos brinda dos caras: La luz de nuestra estrella más cercana el sol y la obscuridad donde deja ver una perspectiva del universo conocido.
El hecho que tengamos dos vistas de nuestros cielos ha impactado de una manera impresionante nuestra historia de vida. Si lo vemos desde una perspectiva en el universo conocido podemos decir que en nuestro planeta cada noche es única, porque brinda las circunstancias necesarias para dar el balance a la vida tal cual como la conocemos.
Se puede decir que la chispa que nos brindó nuestra diferencia entre todos los seres vivos y principalmente como seres humanos pensantes se forma en base a nuestro descanso nocturno. Y así comienza nuestra historia, nuestros patrones de vida son mediante un balance de dos factores principales: la luz y la obscuridad, el día y la noche y todo lo que detona de éstos:
La obscuridad nos brindó las circunstancias correctas de nuestra longevidad, para poder descansar y regenerarnos.
La obscuridad nos brindó los inicios de nuestra ciencia, ya que las estrellas fueron los primeros patrones que pudimos notar para poder dominar la agricultura.
La obscuridad nos brindó nuestros primeros dioses y con ellos las primeras bases de justicia que hasta la fecha se ejercen en el mundo.
La obscuridad nos brindó desarrollar nuestra química para crear el sentido de supervivencia
En síntesis, la obscuridad lejos de ser un aspecto negativo o que pueda causar una sensación de miedo, es prácticamente necesario para el balance y desarrollo de toda la vida en general.
¿Qué es?
La obscuridad es la ausencia de luz que podemos percibir los seres humanos y en la ciencia se puede definir como el espectro que radia energía en el universo.
¿Cómo se mide en nuestro planeta?
En el año 2001 el astrónomo John E. Bortle crea una escala de cielo obscuro donde define la calidad de obscuridad de los cielos basándose en los cuerpos celestes que se pueden observar por medio de un prismático básico o a simple vista. Las divide por nueve niveles o escalas siendo el nivel 1 el más obscuro y el 9 el más contaminado lumínicamente.
Otros lugares obscuros en México

¿Por qué gradualmente desaparece y por qué no lo notamos?
Los diferentes gases y partículas pesadas suspendidas en nuestro ambiente son la primera causa y la segunda es la contaminación lumínica, estos dos factores crean un efecto “invernadero de luz” comienza siempre desde el horizonte y gradualmente sube hasta llegar al punto cenit del cielo.
Esto no lo notamos porque la obscuridad no es una prioridad en nuestra vida cotidiana, pareciera que no dependemos de ella, pero la realidad es completamente diferente.
Las frecuencias
Todo el tiempo estamos sintiendo y escuchando frecuencias, el diseño de nuestro oído puede capturar los sonidos que actualmente identificamos por medio de un proceso biológico espectacular.
Las frecuencias que se ordenan o en su caso se componen las llamamos melodías, pero no solo los seres humanos las pueden componer, existen animales y elementos naturales como las plantas que por medio del aire ordenan sonidos creando texturas sonoras naturales.
Esta es una gráfica de frecuencias que existen en una ciudad:

Esta es la gráfica de frecuencias que existen en la zona del silencio:























































