Tuesday, March 28, 2017
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El Amor es un Deporte Extremo

No se imaginan lo mucho que batallé para escribir este artículo. Es un tema que conozco bien, además que es apasionante, y sin embargo, voy en la enésima versión y no he quedado satisfecha. Mi misión

No se imaginan lo mucho que batallé para escribir este artículo. Es un tema que conozco bien, además que es apasionante, y sin embargo, voy en la enésima versión y no he quedado satisfecha.

Mi misión es explicar cómo el enamoramiento se parece a los deportes extremos. He practicado ambas actividades, he sentido de primera mano todo aquello de lo que debo hablar, y sin embargo, sigo pensando que describir todo esto en simple química es un pecado reduccionista que me rehúso a cometer. He decidido, en lugar de escribir un articulo, invitarte a un café, y tal vez, llegar al meollo del asunto.

Hace poco comencé a correr. No presumiré de tener condición física. Soy más bien una fiel practicante de los placeres de la cama: comer, dormir y leer. Algo que me llamó la atención fue que al terminar la carrera (eran tristes 5 Km, algo de rutina para muchos, pero definitivamente un logro para mi) me sentía relajada, y feliz, muy cansada, y adolorida, pero decididamente eufórica. Me hizo recordar mis años de preparatoria, cuando participaba en el club de escalada. Después de subir a la M, a pesar de no poder subir los escalones y caminar como gato espinado, sentía un bienestar que me duraba durante semanas. Me sentía invencible. Esta sensación, aprendí después, se la debía a las endorfinas, unos neurotransmisores semejantes al opio que se secretan durante el ejercicio intenso, el dolor, el peligro y el estrés, (en estos dos últimos casos, junto con la norepinefrina). Precisamente por la culpa de las endorfinas me inscribí en la siguiente carrera, y en la siguiente, y en la siguiente…

La dopamina también tiene algo de culpa. Este neurotransmisor se secreta cuando hacemos algo que nos hace sentir bien; ya que estimula los centros del placer del cerebro. La dopamina funciona como las anfetaminas. Afecta el patrón de sueño, el apetito, la concentración y el estado de ánimo.

Esto me lleva al tema en cuestión. Hace algunos años conocí a una persona. Era guapo, inteligente, y compartíamos muchos intereses. Cuando lo veía, por culpa de la norepinefrina, mis mejillas se sonrojaban, mi pulso y respiración se aceleraban y mis pupilas se dilataban, signos inequívocos de atracción. Por culpa de las endorfinas andaba de un humor fabuloso, y con una sonrisita idiota por la vida, y por culpa de la dopamina no me importaba desvelarme, ni pasar hambre con tal de pasar un par de horas platicando con él. Estaba enamorada, y mi cerebro me mantenía “dopada” con una dosis constante de dopamina, norepinefrina y endorfinas.

Vivimos una relación increíble durante algunos meses, y después, por motivos que no vale la pena relatar, terminó. Los efectos de la dopamina son pasajeros.¿Recuerdas cuando mencioné que las endorfinas y la dopamina se parecían al opio y a las anfetaminas? ¿Puedes imaginar entonces lo que sucede cuando ya no tienes a lo que estimulaba tan eficientemente el centro de placer del cerebro? Todos lo hemos sentido alguna vez. Lo que sientes cuando termina una relación es muy parecido al síndrome de abstinencia. No encuentras sosiego en ningun lado, y las actividades que antes te causaban placer ya no te interesan.

Quizás por esto cuando terminas una relación te metes al gimnasio, o sales a correr, o te montas en la bicicleta. Es una manera de seguir produciendo los neurotransmisores que te hacían sentir tan bien.

Me gustaría terminar esta charla con una nota más ligera. El centro de placer del cerebro, ayudado por la dopamina y las endorfinas, se asegurarán que sigas realizando actividades placenteras. Como ya lo dije, es lo que me hace inscribirme en la siguiente carrera, o lo que hace que me monte en la bici después de caer estrepitosamente, y es lo que hace que nos volvamos a enamorar, incluso después de una descepción. Y si esta nueva relación sobrevive a los efectos de la dopamina, entonces viene lo mejor: los efectos de la oxitocina y la vasopresina. Estos neurotransmisores se secretan cuando abrazamos a nuestros hijos, cuando reimos con nuestros amigos, e incluso cuando pensamos en nuestro ser amado, y se aseguran que estemos bien acompañados en esta gran aventura que es la vida.

hola@bakpak.com.mx

Bakpak, es una Revista bimestral que promueve la convivencia y el respeto entre la sociedad y su entorno natural, con un tiraje de 10,000 ejemplares distribuidos gratuitamente a nivel corporativo en importantes empresas privadas.

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